¿Una prueba de amor?

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Por: Dr. Luis Palau*

Una pregunta de una oyente:

Sr. Palau:

Me entregué físicamente a mi novio bajo el pretexto del amor. Después de cinco años, él me trata como si yo no tuviera ningún valor. ¿Debo seguir esperando que él se case conmigo?

Qué pena que usted haya caído en la vieja trampa de entregarse físicamente a un muchacho que promete amor, puro pretexto, como usted bien lo dice. Yo veo que usted tiene aquí por lo menos tres problemas fundamentales: un problema de autoridad, un problema de matrimonio, y otro de conciencia.

En primer lugar, el problema de la autoridad. Señorita, usted todavía es muy joven, y aunque lleva cinco años de noviazgo con este joven, yo creo que usted tiene que colocarse nuevamente bajo la autoridad de sus padres. “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor”. Eso es lo que dice la Biblia en el libro de Colosenses capítulo 3.

Segundo, el problema del matrimonio. ¿Se casa o no se casa con este hombre tras tantos años de espera? En mi opinión, usted tiene que hablar con este joven una vez más. Si él no está dispuesto a formalizar un matrimonio serio, usted debe terminar con este joven que no la ama y se ve que en verdad nunca la amó, porque la forma en que la está haciendo esperar para por fin casarse es una señal peligrosísima de que no tiene intención de hacerlo. Y es muy posible que él le esté siendo infiel a usted.

En tercer lugar, usted tiene que confesarle todo su problema a Dios y recibir y aceptar el perdón que Dios en su amor le ofrece por aquél fracaso íntimo, personal, físico que tuvo con este hombre. Es una vieja trampa del mundo en que los hombres le prometen amor a una joven para aprovecharse de su sexualidad, y luego la desprecian y la tratan como usted dice, como si no tuviera ningún valor. Cuando un joven de veras ama a una señorita la va a respetar tanto que jamás pensaría en pedirle una relación íntima, física y sexual en una situación así.

Señorita, comience una nueva  vida con Cristo. Àbrale su corazón al Hijo de Dios. Usted tuvo un fracaso emocional, físico, con este falso novio. Pero Dios dice en 1 Juan capítulo 1:

“Si confesamos nuestros pecados a Él, Él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”.

Señorita, si usted se lo confiesa al Señor, Él le perdona todo, Él le va a borrar todo. Vuelva bajo la autoridad de sus padres. Comience una vida nueva. Deje que Cristo controle su corazón, sus pasiones y toda su vida, y Dios le va a dar un novio bueno si Él quiere que se case.

* Dr. Luis Palau – Participa en la programación de RTM UY con su espacio “Cruzada” que se emite de lunes a viernes, 23:15 hs desde el inicio en 1981 por el 610 AM.

1 Comment

  1. maximo peña dice:

    El problema que narra esta Srta, pienso que se ha dado, se da y se dará, porque,el problema está en el deseo engañoso y carnal que los jóvenes de ambos sexos caen facilmente por la fuerza interior que nos hace caer en el pecado que la biblia lo llama fornicación. Pero el evangelio de Jesús nos da la salida vencedora en contra de este instinto avasallador. El primero, es el dominio propio y si ya hemos caido en su trampa, la solución está confesar nuestro pecado y su por medio de sus sangre (el sacrificio de la cruz) ser perdonado por nuestro salvador. Srtas, no son fáciles en creer que los jóvenes no son sinceros…cuidense.

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