En su canción “Mariposa Tecknicolor” Fito Páez repasa todas las mañanas que vivió, recuerda las calles donde se escondió de su ciudad natal, mira con nostalgia el encantamiento de un amor que ya fue y rinde homenaje a los sacrificios de sus padres. Tampoco olvida la época de los zapatos de charol ni los domingos en el club, solo que hay un detalle que no cambió y es que “Cristo sigue allá en la cruz.”
No es extraño entonces que este último dato, en un muy rápido racconto de su infancia y juventud, lo lleve a experimentar “la melancolía de morir en este mundo y de vivir sin una estúpida razón.” Y es que si Cristo sigue allá en la cruz como nos ha dado a entender la iconografía religiosa que decora la mayoría de las ciudades y países de Latinoamérica: ¿Dónde está toda la esperanza de la que él habló mientras recorrió los caminos de nuestro mundo?
No hay duda que en este caso se aplica la máxima que “una imagen vale más que mil palabras”. Porque esa ilustración de un Cristo crucificado y estancado para siempre en el martirio brinda poca esperanza y sentido para vivir. ¿De qué nos sirve un redentor imposibilitado de hacer nada por nosotros? Esa representación ha educado a Hispanoamérica durante más de 500 años diciendo que Cristo se encuentra en una permanente agonía, siempre muriendo, contando solamente una parte de la historia, olvidando lo más importante, lo que verdaderamente celebraban y representaban los primeros cristianos en su vivencia de la fe y era que Cristo no se quedó en la cruz, sino que resucitó.
Para muchos, como Fito, “Cristo sigue allá en la cruz” y eso provoca una vida melancólica y sin una razón para existir. Por eso, es la obligación de todos quienes decimos ser seguidores de Jesucristo demostrar una imagen más poderosa de la que la tradición icónica ha querido obligarnos a creer, que es la del Cristo resucitado. Solamente cuando encarnemos en todos nuestros actos al Jesús que vive y venció la muerte es que las personas dejarán de llevar “un destino errante,” proyectando en consecuencia los colores de una vida con esperanza por la eternidad.
En esta Semana Santa 2012 recordemos que Cristo no se quedó en la cruz, sino que ha resucitado.
Lic. Esteban D. Larrosa.
Director – RTM Uruguay


5 Comments
Asi es Dios murio en la Cruz, pero no se quedo muerto para siempre.
Esta vivo
Ordinario el ministro, ¿eh? Digno representante de un gobierno que lleva impávidamente a la sociedad uruguaya a la deblacle moral más profunda.
Este es el mismo que se quiso hacer el chistoso con una reportera de televisión haciendo referencia al «perro homosexual», y quedó en evidencia como un bruto. Es también el mismo que supo tener a su esposa involucrada en el fraude monumental de la empresa clanider en el Hospital Maciel (¿y él no sabría nada, ni estaría metido en el chanchullo? mmmmmm).
Y es el mismo que tomó las armas contra un gobierno democrático, y pasó años en la clandestinidad robando, secuestrando, matando…
¡Qué podés esperar de este personaje, hermano!
A continuacion transcribo parte de los cometarios de Fernandez Huidobro y la falta de respeto hacia el sacrificio de Cristo.Espero que la radio haga mensión de ésto en algún programa
Extracto de El Observador.
Polémico y sin pelos en la lengua, así habló este miércoles el ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, en el almuerzo de trabajo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM).Opinó de todo, desde el «concubinato copulativo» que hay entre los ministerios de Defensa y de Relaciones Exteriores, hasta la crucifixión de Cristo y la posibilidad de que pida perdón por su pasado guerrillero en el MLN Tupamaros….
Al final de la presentación del ministro hubo una ronda de preguntas de los asistentes al encuentro, y ahí salió el tema de los derechos humanos y de la posibilidad de que Fernández Huidobro pida perdón por su accionar guerrillero en las décadas de 1960 y 1970.»Muchos le piden a los demás que pidan perdón. Pedir perdón es fácil, perdonar es difícil y poca gente se suma a esa fila», respondió el ministro.Tras el aplauso de la mayoría de los presentes, Fernández Huidobro se embaló y habló de la muerte de Jesucristo: «Al flaco ese lo crucificaron por gil, porque se pasó predicando el perdón».Pero el ministro no se quedó allí y agregó: «A mí me dicen que pida perdón pero me anuncian que no me van a perdonar, que se vayan a la puta que los parió».Antes de terminar el punto, Fernández Huidobro recordó que una vez lo invitaron a sentarse a una mesa con militares para que junto a los tupamaros pidan perdón. «Esa mesa debe ser grande porque tienen que ir a pedir perdón el embajador de Estados Unidos, el de Rusia, los dueños de El País y las gremiales empresariales», sentenció el ministro.
La verdad es inconcebible que un ministro ofenda nuestra fé y hable de esa manera a quienes creemos en Jesus.Gracias.
Estimado Juan: Gracias por el mensaje. Para hacer más fácil la lectura y que los próximos visitantes vayan directo al punto en cuestión, editamos los párrafos de la alocución del ministro, reportados por El Observador, dejando solo aquellos en los que menciona el tema del perdón y a Jesucristo.
Muchas gracias.
Muy, muy bueno.