Por: Esteban Larrosa*
La multiforme experiencia religiosa del genio de Liverpool muestra cuál es el espíritu de la época en que vivimos. Mientras que su madre fue católica romana y lo bautizó en esta iglesia, su padre fue miembro de una iglesia protestante que luego abandonó asumiendo una postura agnóstica. El ambiente en que se movieron los Beatles acentuó el agnosticismo de Paul, aunque durante un par de años, los 4 muchachos coquetearon con el hinduismo, la reencarnación y la práctica del yoga, cosas que mantuvo de manera ecléctica en varias de sus producciones artísticas posteriores. No podemos olvidarnos de sus recorridos por la cultura hippy, la sicodelia, la experimentación con las drogas y la liberación sexual que eran expresiones de la búsqueda espiritual de la época.
Luego de la ruptura de la legendaria banda y de haber pedido la bendición sobre su matrimonio en una iglesia anglicana Paul desarrolló una vivencia espiritual secularizada. Su esposa lo introdujo en el vegetarianismo el cual sigue practicando y del que es un promotor hasta el día de hoy, adhiriendo a causas en defensa de los derechos de los animales. Sin embargo, en tiempos de incertidumbre y extrema necesidad, como en el nacimiento de su primera hija y luego ante la enfermedad de cáncer de Linda, reconoció que oró y que si bien no se considera religioso, sí se define como alguien “muy espiritual”. Más tarde y siendo espectador del ataque terrorista del 11 de Septiembre, en Nueva York, compone una canción llamada “Freedom” en la que afirma que vivir una vida en libertad es un derecho otorgado por Dios. Y finalmente con su tercer esposa (Nancy Shevell), visitó una sinagoga, respetando la tradición judía de su familia, a la que también pertenecía su primera esposa.
A pesar de este complejo recorrido espiritual que expresa en muchos de sus trabajos anteriores, McCartney escribió en su disco más reciente (New) una canción titulada “Everybody out there”. En ella nos habla que a los 71 años todavía se encuentra buscando respuestas y sentido espiritual para su vida. En su estribillo encontramos que dice:
There, but for the Grace of God, go you and I
We´re the brightest objects in the sky
There, but for the Grace of God, go you and I
Do some good before you say goodbye.
Esta primera línea: “There, but for the Grace of God, go you and I” es una adaptación de una frase popular en Inglaterra que se le asigna originalmente a John Bradford, un predicador protestante que vivió entre 1510 y 1555. Encarcelado en la Torre de Londres, debido a la persecución religiosa del momento, vio a través de la ventana a un grupo de prisioneros siendo dirigidos al lugar de ejecución de la pena capital. Dicen que al ver esto exclamó: «There, but for the grace of God, goes John Bradford», o sea: “Allí, si no fuera por la gracia de Dios, va John Bradford” otra traducción lo pone así: “De no ser por la gracia de Dios allí estaría John Bradford”. Más tarde, tras su profética frase el predicador terminaría en la hoguera. La cultura popular conmocionada por su muerte adaptó el dicho que sobrevive al día de hoy: “There, but for the grace of God, go I”, queriendo decir que “allí, si no fuera por la gracia de Dios, voy yo” o “De no ser por la gracia de Dios allí estaría yo”. Según el Diccionario de modismos de la Universidad de Cambridge, la frase expresa que al ver una situación desgraciada que le ha sucedido a otra persona exclamamos con cierta resignación que lo mismo podría habernos ocurrido a nosotros.
Si bien McCartney resalta que “somos los objetos más brillantes” de la creación, reconoce –al estar viviendo la tercera edad– que no hemos alcanzado el mundo ideal que él buscaba en su adolescencia. Al mismo tiempo, mientras nos vamos salvando de que alguna desgracia nos suceda, nos invita a marcar una diferencia en el mundo realizando “algo bueno antes de decir adiós”, porque el dice saber cómo se siente cuando no se ha “conseguido una vida” o “un amigo”.
Pero “la gracia de Dios”, a la que recurre el secularizado modismo inglés y que recoge el virtuoso músico británico es algo mucho más profundo. Esta mirada fatalista de la vida necesita de la verdadera gracia de Dios como respuesta. No como algo que nos va a liberar del sufrimiento, el dolor y la muerte que existe en esta vida, sino que es el rescate que necesitamos para enfrentar la dramática separación de Dios y la falta de un sentido trascendente para nuestras existencias. El Apóstol Pablo le señalaba a los cristianos de la ciudad de Éfeso que la respuesta de Dios al problema endémico del pecado que poseemos los humanos no se encuentra en ningún esfuerzo humano, reflejado en cualquier obra de bien que nos dediquemos a realizar durante nuestros años en la Tierra, sino en el regalo inmerecido que Él nos hace. Dicho de otra manera, es el favor de Dios para con nosotros en la persona de Jesucristo, quien vino al mundo a pagar el sangriento precio de nuestra desobediencia y rebelión contra el creador. Solamente cuando entendamos y sobre todo experimentemos esta urgente necesidad de gracia divina aplicada a nuestra existencia es que podremos enfrentar todas las situaciones, construyendo un sentido de la vida en medio de sus dolorosas contradicciones, y aferrándonos a la esperanza de la redención final cuando la muerte y el mal sean erradicados por Jesucristo en su regreso victorioso. A raíz de esta experiencia de la gracia de Dios podremos salir al mundo y hacer el bien como testimonio de una vida que recibió todo sin merecer nada.
A pesar de esta verdad teológica fundamental, para que Paul McCartney y toda nuestra secularizada generación que busca en muchísimas fuentes el agua que sacie su sed de “la gracia de Dios”, los cristianos deberíamos dejar todo el ritualismo, legalismo y sequedad de una religión vacía (de la cual Paul y los otros Beatles huyeron en su momento) para convertirnos en modelos de carne y hueso del estilo de vida de Jesús quien vino al mundo para encarnar el amor de Dios para todos los hombres.
Quiera Dios que el ex Beatles, usted y yo experimentemos diariamente esa maravillosa gracia en nuestras vidas.
*Esteban Larrosa – Director de RTM Uruguay @EstebanLarrosa


17 Comments
Me gustaria ampliar mi comentario, como todos sabemos, y por cierto, esta muy claro en el comentario de este reportaje: la Salvación es por fe, no por obras. y la gracia de Dios alcanza a quienes a veces no nos imaginamos. y creo que ese es el punto principal de este artículo: Todos necesitamos de la gracia salvadora de Dios, ya que ninguno de nosotros ha alcanzado la salvacion por ser mejores que otros. Que es maravilloso saber que la gracia de Dios puede alcanzar a Paul, con todo el enorme talento que Dios le dió; por tanto, si alguien que está inmerso en tanto materialismo, reconoce que solo la gracia de Dios le puede salvar; (muy dificil y a la vez necesario para alguien que se supone «tiene éxito y no le falta nada») ; eso es un alivio y una esperanza ya que entonces, puedo tener la esperanza de que tambien algun dia podrá alcanzar a nuestros seres queridos o amigos que aun no lo han recibido. Al final de sus vidas muchos personajes famosos han reconocido que aunque enduvieron en caminos extraviados, ahora que llegan al ocaso de sus vidas reconocen que solo Dios es lo único verdadero a lo que se pueden aferrar. Y es hermoso saber que la gracia de Dios no excluye a nadie, no importando su pasado, ni su fama o su pobreza o riqueza, al final somos todos inmerecedores de la gracia de Dios y deudores eternamente por lo que Jesus hizo por nosotros. Tambien, Dios usa este tipo de personas para llegar a tocar los corazones de otros que les oyen y a quienes nosotros no conocemos o no tenemos acceso, ya que Dios es el dueño de los recursos y utilizará las estrategias necesarias para llegar a toda persona.
Espero en Dios que algun día Paul Mckartney acepte a Cristo,y felicito al redactor de este blog, por esta hermosa reflexión. Como cristianos no podemos «enviar o condenar al infierno a los artistas por ser famosos » recordemos que muchos de nosotros venimos de un mundo secular tambien y alguien se tomó el tiempo de compartir el evangelio con nosotros. Mostremos esa misericordia con los que no han alcanzado la gracia de Dios , preocupémonos por mostrarles el camino. En lo personal yo oro con nombre y apellido por que Paul Mckartney se encuentre con Dios y acepte a Cristo, nada es imposible para Dios. La oración es eficaz, por que no orar por estas personas tan talentosas, en lo personal admiro mucho a Mckartney y espero que algun dia él reconozca a Jesus como su Salvador.
Alma
desde mi ignorancia de musica de paul la verdad el dia que Cristo venga, se va a llevar a su iglesia
y todo estos musicos lo tiene por basura asi que hay que predicar a Cristo y este crucificado
porque la verdad ,Dios miro la tierra y no vio nada bueno y las obra de los hombre no son nada
escribo esto porque veo persona decirse cristina y hablan de admirar obra de
hombre la verdad no entiendo nada perdon la ignoracia si es asi
Hola Nancy, ¡¡
Creo que tienes mucha razon en eso hay que tener cuidado, de ser cristiano y decir que uno admira a alguien, de repente tiende a confundir a otros. Sin embargo, La palabra Admirar es la que no debe confundirse con idolatrar. el arte y el talento Dios lo ha dado. La cuestion es que hay que usarlo para la Gloria de Dios. Sin embargo, yo me alegraria mucho que alguien que antes no era cristiano, hoy lo fuera, y usara su talento que Dios le dió para la Gloria de Dios.
Por ejemplo, reconozco que la Biblia es el libro por excelencia, la Palabra de Dios, y lo leo como el mapa de mi vida, se lo leo a mis hijos tambien, sin embargo, eso no quita el hecho de que Dios ha dado a cada quien diversos intereses, en mi caso , me gusta la literatura clásica, por ejemplo y reconozco que Miguel de Cervantes y Shakespeare, por ejemplo, son muy buenos escritores y tuvieron un gran talento para componer sus obras. El hecho de que los admire como escritores no indica que los idolatro o los coloco en un pedestal. El estilo de ellos ha influido en las posteriores obras. Con relación a alguien que sabe de música, tambien puede decirte que entre otros: Mozart y Bach, Bethoven, son musicios que inspiraron posteriores estilos musicales. Con relacion a Paul Mckartney, él tambien ha participado en crear estilos y composiciones musicales que han inspirado a muchisimas otras bandas, y esas bandas han influido directa o indirectamente en los estilos y algunos arreglos musicales que hoy conocemos , incluso dentro de la musica gospel o cristiana. no me refiero a las letras , estoy hablando de técnicas o estilos musicales. Por ello creo que algunos decimos sentir empatía por él, aunque no compartamos completamente lo que ha hecho con su vida. Tambien Dios ha dado talento a otros en los deportes por ejemplo; ¿ no te parece que alguien con ese talento podria usarlo para darle la gloria a Dios, es talento de hombres, como dices, pero si lo usa para evangelizar o dar testimonio, eso no seria fantástico para acercarse a otros ? como algunos jugadores que evangelizan despues de los partidos o usan eso para reunir grupos de personas y posteriormente evangelizar. Es decir, el hecho que seamos cristianos no significa que no conozcamos de arte, o pintura, o música, o deportes, (yo no se nada de deportes, ) sino que busquemos estrategias para llegar a otros . Cuando Jesus anduvo en la tierra tuvo misericordia de los pecadores, estuvo en casa de algunos de ellos y a veces comió con algunos de ellos. Pero no para hacerse como ellos, sino para cambiar sus vidas. Por ello yo me alegro cuando un pecador se arrepienta, y si ese pecador puede ayudar con su influencia a que otro sector social en el que él tiene influencia, conozca de Dios, eso seria fantástico. Tenemos que salir de las cuatro paredes de la iglesia, e ir a los sectores perdidos y hablarles en su lenguaje, no para hacernos como ellos, sino para ganarlos a ellos.
lo importante es que todos sabemos que paul mccartney es y sera por siempre una persona muy respetada por su forma de ser. y por la buena musica que nos ah dado. por ultimo «viva paul mccartney»
Creo que no han entendido mis comentarios. En primer lugar considero que porque me guste Paul McCartney no quiere decir que sea una joven, espiritualmente hablando. No intenté defenderlo, el no lo necesita porque nadie lo atacó. No me molesta para nada que Esteban use frases o canciones o poemas o lo que sea de personas que admiro. Por el contrario.
Algo que me molesta y mucho, es cuando a todo se lo espiritualiza de manera que, a nuestro entender, a quienes opinan dferente les falta llegar al lugar en que «nosotros estamos», de plenitud total en cuanto a conocimiento, espiritualidad y demás.
El caso de Paul, o cualquier otro personaje muy conocido, no es un reto, al menos no lo veo así. El reto es ver en nuestro vecino, amigo, compañero de trabajo, etc, lo mencionado aquí acerca de Paul.
Lo que quise decir, es que Paul no es más que un hombre común con un gran talento: la música, y eso es todo. No es mejor o peor que otro, es diferente. Sería espectacular para la vida de Paul que conociera a Cristo. Tal vez ya se lo presentaron y él no lo vio como su Salvador personal…
En cuanto a las obras, no dije que fueran trascendentes frente a Dios. No entendí el sentido de la explicación. Tampoco hice diferencia entre un rico y famoso y su chofer o amigo o familia. Todo lo contrario, creo firmemente en que todos somos iguales ante Dios.
Le diré que, sinceramente, prefiero escuchar buena música «del mundo» y no a la mayoría de los llamados «salmistas» del momento que tienen mucha más pose de «ricos y famosos» que Paul McCartney, ya que estamos hablando de él. Además de que han mezclado muchas «doctrinas» que son 1000 veces peores que el mensaje de cualquier músico del mundo.
En nuestro mundo secularizado no existe una sola respuesta para nuestros conflictos existenciales o de otro tipo, existen muchas y ese es el problema que los evangélicos pasamos por alto. El tema real es con cuál nos quedamos, porque sólo una es La Verdad y el Camino.
Me refería exactamente a esto cuando dije en mi primer comentario:
En definitiva, ¿cuál de nosotros no estuvo buscando hasta llegar a Jesús?, todos conocimos algo más allá de las iglesias evangélicas y eso es bueno. No siempre los que “nacieron” dentro de las mismas son más espirituales o convertidos que otros que vienen de la oscuridad. Algunos logran llegar, otros siguen de largo. Siempre me pregunto si es que presentamos a Jesús de la manera en que es realmente o lo hacemos tan subjetivamente que no logramos que el otro vea la magnitud de la diferencia entre salvación y perdición. Pero seguro que eso me pasa sólo a mi.
Gracias.
Sé que, en todo el mundo lectores pasivos están disfrutando este testimonio y comentarios.
“algo bueno antes de decir adiós”, porque el dice saber cómo se siente cuando no se ha “conseguido una vida” o “un amigo”.
tomé esta frase porque siendo que la gracia realmente nos ha tocado en este tiempo y saber lo que sentimos al conseguir lo que aun famosos y ricos en dinero no, es bueno decir: Por gracia.
Continúa con nosotros mientras vivimos y es reconocida a veces tarde, pero que se incluya en medios que se expanden, como este sitio o la música, es bendición a millones. Gracias a Dios por este aporte. Yo siento lo que es..
“algo bueno antes de decir adiós”, porque el .. cómo se siente cuando se ha “conseguido una vida” o “un amigo”.
Vivimos en un mundo donde la secularidad tiene su basamento en las percepciones fallidas y el mundo evangélico, muchas veces, es infectado, o por lo menos salpicado, con este tipo de percepciones. Leí atentamente el artículo de Esteban, que creo solo tomó prestada momentánea y circunstancialmente una expresión de lo entonado por McCartney al ser testigo de una fatalidad extrema; y entiendo el curioso paralelismo del origen de esta expresión utilizada por Paul. Creo que Esteban hizo lo que usualmente hacía Jesús cuando utilizaba elementos de su contexto inmediato para presentar una enseñanza. Per es importante recordar que al Maestro le fue muy bien empáticamente con su auditorio al tomar elementos de la naturaleza; no así cuando lo hacía con personajes que hacían coyuntura en su época. Esto sucedía porque tales personajes (escribas, sacerdotes, fariseos y gobernadores del ayer: científicos, políticos, religiosos y artistas de hoy) representan consciente o inconscientemente a diversos grupos, con diversos intereses y gustos.
Tomar el caso de Paul es todo un desafío para cualquier comentarista o escritor. Hay todo un grupo expectante, ya sean fanáticos o simpatizantes, respecto a lo que se va a decir de él. Pero me ha llamado mucho la atención el recorrido espiritual del cantante, me ha hecho recordar tantos paralelismos, desde el mito de Sísifo hasta Los triunfo de Petrarca. Este recorrido es un excelente marco contextual para llegar a los 71 años de un hombre rico y famoso que «sigue buscando respuestas espirituales para su vida». Creo que el asunto no es si encuentra o no las respuestas, el punto es si está dispuesto a aplicarlas a su vida. Respecto del ex integrante de los Beatles, el caso debe terminar allí. Cuestionar si las buenas obras dan crédito o no para salvarnos es el motivo por lo que Jesucristo engendró en las autoridades judías las ganas de matarlo, y Esteban debe entender que tocar ese punto encontrará respuestas que, con menor intensidad, son engendradas en corazones que están hartos de ver enemistadas las buenas obras con la «solo fe».
Gracias, Esteban, por recordarnos que solo existe una respuesta para nuestros conflictos existenciales o de cualquier tipo en este mundo, y esa es la gracia de Dios, que nos convence de que solo somos peregrinos en esta tierra y que a pesar de que podemos admirar la belleza de la creación, tanto como el talento de un artista, eso jamás debe estar por encima de la mirífica obra de Jesús ni del propósito eterno del Padre. Tienta mucho abrazar al héroe que salva a un ser humano, pero la motivación de su accionar debe ser la misma que lo lleve a aceptar la salvación obrada por Jesucristo.
Petrarca anunciaba triunfante al Amor, luego destacaba el triunfo de la castidad; pero la muerte triunfaba sobre ella para luego ser derrotada por la fama. Esta es la motivación de muchos ricos y famosos, mas Petrarca revela un quinto triunfo: el del tiempo que acorrala la vida física, las posesiones y aun la fama, destruyéndolas poco a poco hasta que no quede nada. El último triunfo que muestra el padre del Humanismo es la eternidad y es esa eternidad el lugar donde estaremos por la gracia de Dios, para no estar en aquel otro lugar donde la fatalidad y la muerte reinan, muchas veces con rostro de buenas obras.
Antonio Alvites (Lima)
Hola, bueno….es difícil hablar de Paul en este contexto, al menos para mi lo es. Paul es un ser espiritual como cualquiera de nosotros. El tema está en que centra su espiritualidad. Paul fue adoptando diferentes formas de vida a lo largo de su camino. Es un hombre muy reflexivo, lo podemos ver en las letras que escribe, es sumamente romántico, muy natural y a la vez sofisticado. Es un genio musical, sin lugar a dudas, aunque no es eso lo que está en discusión hoy.
Voy a disentir con otros comentarios, no creo en el ALTRUISMO, sin intereses egoístas. TODOS esperamos algo a cambio. Algunos reconocimiento, otros «sentirnos bien», otros retribución. Paul ya tiene poco por lo que ser reconocido, en realidad. Ya no necesita fama, dinero o exposición. Paul necesita, como todos, sentirse bien consigomismo. Hace las cosas porque puede hacerlas, es cierto, pero también porque quiere hacerlas… Muchos podrían y no hacen…
Esto no lo hace un héroe, no lo hace mejor persona y, sin duda alguna, tampoco lo hace mejor cristiano o ser salvo. De todos modos no deberíamos olvidar su origen católico, que si bien aquí se mencionó muy de paso, estuvo presente en la niñez de Paul. Su madre era importante para él. Dicen que Let it be habla de ella. «Mother Mary comes to me, speaking words of wisdom, let it be». Hubo quien sugirió hablaba de la virgen María, tal vez si, pero siempre siempre referenciando a su madre…
Desde muy niña, 9 años aprox, escuchaba a los Beatles, mi hermana mayor tenía varios discos de ellos… acompañaron mi adolescencia, junto a otros como Elvis, un amor imposible de mi adolescencia…. , y no creo que fueran tan malos o tan buenos coo se sueledecir. Eran hombres, imperfectos, que abrieron puertas a los jóvenes del momento, algunas buenas y otras no tanto, pero cada uno sabe cual atravesar.
Paul es un hombre, con todo lo que ello implica. Es obvio que siempre buscó y sigue buscando, también lo hicieron los otros 3. Harrison fue el que encontró su lugar, errado, pero el libre albedrío es lo que tiene. Fue él quien introduce a los demás en la sreuniones y retiros con gurús del momento, pero deberían leer lo que pensaban los otro tres de eso. Lennon fue muy ácido al respecto. John… otro que siempre buscó y jamás encontró… pero que genial era también.
En definitiva, ¿cuál de nosotros no estuvo buscando hasta llegar a Jesús?, todos conoimos algo más allá de las iglesias evangélicas y eso es bueno. No siempre los que «nacieron» dentro de las mismas son más espirituales o convertidos que otros que vienen de la oscuridad. Algunos logran llegar, otros siguen de largo. Siempre me pregunto si es que presentamos a Jesús de la manera en que es realmente o lo hacemos tan subjetivamente que no logramos que el otro vea la magnitud de la diferencia entre salvación y perdición. Pero seguro que eso me pasa sólo a mi.
Bendiciones.
Muchas gracias Verónica, Sí, todos estamos buscando algo en el camino y sin dudas Paul es uno más en el camino de la vida que lo hace a su manera, como todos nosotros; pero al ser quien es, se convierte en una figura que aglutina los anhelos de toda una generación que sigue buscando. Por ello, digo que su experiencia religiosa refleja el espíritu de la época. Por ello, creo que la visión que refleja de la gracia de Dios en su canción, demuestra en parte la influencia del catolicismo de su madre en su acercamiento a las «buenas obras», haciendo como el dice algo bueno antes de decir adiós.
El tema central de este artículo es la visión de la gracia de Dios que tiene Paul y tomando el dicho o frase de cultura británica secularizada o para quienes la fe cristiana no es central. Creo que trato de explicarlo cuando busco el origen de la expresión: «there, but for the grace of God, go you and I». Luego contrasto esto con el concepto bíblico de la «gracia de Dios». Por allí, va la intención del artículo.
Ok, leí el artículo y entendí lo mencionado de la «gracia de Dios», pero lo que me pareció más importante de todo, y por eso lo dejé para el final, es la forma en que presentamos a Jesús a los demás. Nuestra forma de evangelizar. La forma en que la iglesia evangélica se mueve en esto. Hoy no hay mucha diferencia al ver una presentación de Paul y la presentación de un evangelista de renombre internacional. Vas a una iglesia y no podés sentarte en un lugar vacío, porque está reservado para no se quien y te vas a tu casa sin ganas de volver. Te presentan a Jesús contándote toda su vida antes y después de recibirlo como Salvador personal, aburriendo al otro y sin llegar a lo medular, a la única Verdad. Sólo Jesús Salva. Tal vez sea complicado explicarlo, y pido disculpas por ello, pero en muchos aspectos los evangélicos parecemos católicos. Buscamos hacer y hacer. Figurar y figurar. Tal vez sea una percepción personal.
Muchos creen en la salvación por obras, «Dios sabe que soy bueno, ayudo mucho a otros». Pero no me queda claro que Paul intentara mostrar su visión de la gracias de Dios en esta canción, concientemente o no.
Ves… a este tipo de cosas se referían al escribir canciones y decir «descifren esto bastardos», pido disculpas por la grosería, pero refleja lo que sentían cuando se intentaba dar sentido a la letra de sus canciones. Solo escriben lo que sienten en el momento. Tal vez hoy vemos a Paul más viejo y entendemos que al estar cerca de la muerte hable de esto o aquello. Creo que solamente quiso decir que hay que ser buena gente, perdoname Esteban, pero no tiene una visión de la gracia de Dios errada, está más allá del bien y del mal. Tiene tal sincretismo que todo está bien y solo quiere ser buen tipo y recordado cuando muera porque hizo «algo» bueno.
Lo que más me importa es saber ¿porqué somos tan malos comunicadores de la Verdad? Eso es lo que me quedó de este tema.
Gracias por tomarte el tiempo de responderme! Es muy bueno el intercambio en tiempo real.
Bendiciones!
Es verdad, por ello, la frase que pone en su canción es solo una especie de cliché. Lo mismo que sucede con el decir salud en inglés que es «bless you», originalmente «God bless you», pero la cultura popular la desacralizó y pierde su contenido de origen. Lo mismo pasa con los cristianos, el concepto de «la gracia de Dios» viene a ser un cliché para expresar una sensación de que por suerte o que esta vez no me tocó a mi, pero sin ningún sentido de confianza en Dios. Sin embargo, busqué tomarlo como pie para mostrar cuántas cosas decimos que están vacías de contenido y además, me pregunto qué pasaría con Paul si hubiera experimentado o experimentase hoy la gracia de Dios de manera real en su familia de origen y en el camino en la vida. No ne refiero a el concepto teológico, que también es importante, pero la experiencia de esa gracia maravillosa.
Admirable defensa, Verónica. Me imagino de mi parte algo similar si en mi época de juventud espiritual cristiana Esteban hubiese tomado la frase o expresión de uno de los cuentos de Julio Ramón Ribeyro para hacernos reflexionar respecto de la salvación y la gracia. Por ejemplo, el cuento «La vida gris» es un buen punto de partida para dichos temas.
Pero conocer más a Cristo y que ÉL me haya permitido conocer más de la naturaleza humana y, obviamente, de la mía propia, y aceptar con humildad mis aciertos así como tratar de no ocultar mis inclinaciones hacia lo no trascendente para mi vida. Esto me ha enseñado a admirar más a quienes se lo merecen sin llegar a encomiar a nadie fuera de su justa medida.
Respecto de las buenas obras, creo que a todos les proporciona una sensación de bienestar, cristianos o no; pero el entender que a todos nos la proporciona nos lleva a comprender que hacerlas no marca la diferencia. Respecto de Paul, lo que él necesita es tan simple como lo que necesita su productor, su chofer o uno de los que añoran un autógrafo de su mano. Estos, si deciden aceptar la Cruz y lo que ello significa e implica, terminarán como el pobre Lázaro: el hombre rico quería algo de él y «pedía audiencia» para ser atendido por él. Es así como en el Reino de los cielos se invierten las cosas. Si dejamos de mirar tanto las buenas o malas obras de este reino del mundo, podremos concentrarnos en el venidero, entendiendo que solo somos peregrinos admiradores de la belleza y del talento de la creación y de los artistas que recrean con lo que Dios ya hizo.
A veces he querido que alguien famoso a quien admiro se convierta al cristianismo para que muchos de sus fans también lo hagan. Luego me di cuenta de que estaría desprestigiando la obra redentora de Cristo y el obrar del Espíritu Santo para con quien está apartado de Dios. Por eso, si un día me propongo orar por un rico, talentoso y famoso como Paul, debo iniciar antes una plegaria por su productor, su chofer y muchos de sus fans, creyentes y no creyentes, porque la gracia va más allá de lo que somos o de lo que podamos hacer para estar en su cobertura.
Bendiciones, Verónica.
Agradezco al director de RTM Uruguay, Esteban Larrosa que tomara al gran Paul McCartney como referente para su artículo ya que soy un gran admirador de su obra desde siempre. He valorado su música, sus arreglos, sus armonías y sobre todo sus producciones, y no puedo más que concluir que el “viejo” Paul ha sido un ser bendecido que ha llevado adelante su bendición con gran éxito.
A medida que transcurre la lectura veo que Larrosa expresa algo muy importante al referirse a la canción de Paul, Larrosa dice: “…nos invita a marcar una diferencia en el mundo realizando “algo bueno antes de decir adiós”.
Y más abajo Larrosa dice: “es el favor de Dios para con nosotros en la persona de Jesucristo, quien vino al mundo a pagar el sangriento precio de nuestra desobediencia y rebelión contra el creador. Solamente cuando entendamos y sobre todo experimentemos esta urgente necesidad de gracia divina aplicada a nuestra existencia es que podremos enfrentar todas las situaciones, construyendo un sentido de la vida en medio de sus dolorosas contradicciones, y aferrándonos a la esperanza de la redención final cuando la muerte y el mal sean erradicados por Jesucristo en su regreso victorioso. A raíz de esta experiencia de la gracia de Dios podremos salir al mundo y hacer el bien como testimonio de una vida que recibió todo sin merecer nada.”
En lo personal creo que hay que separar la paja del trigo, (como decía mi difunto padre), tengo la convicción que son dos circunstancias, a mi juicio, claramente diferenciadas.
Lo que McCartney sugiere es que existe una necesidad en muchos hombres de nuestro tiempo de hacer el bien por el bien mismo. El sentido de esto es simple, hacer el bien es combatir el mal en forma directa, es plantarse en la vereda de enfrente y hacerle daño. Soy de los que sienten que los cristianos no debemos permanecer de brazos cruzados esperando la llegada de Jesucristo para combatir el mal, (de lo contrario la parábola de los talentos se nos aplicaría a la perfección por no hacer nada) por el contrario, debemos tomar impulso sabiendo que Dios está con nosotros, sabiendo que la gracia de Dios allí está, al alcance de nuestra mano y entonces salir a la calle a hacer el bien en forma cotidiana.
Luego de reflexionar largamente he concluido que no deberíamos pensar en forma exclusiva y obsesiva en nuestra salvación pues existen otros compromisos a asumir con Dios. Además de nuestra salvación debemos servir a Dios en el terreno que nos toque y debemos de actuar en función de los tiempos que vivimos, creo que hoy en día el creador nos está pidiendo dar un plus. Hagamos el bien en forma permanente y cotidiana al tiempo que, como dice Larrosa, aferrándonos a la esperanza de la redención final cuando la muerte y el mal sean erradicados por Jesucristo en su regreso victorioso.
Muchas gracias.
Estimado Carlos: Muchas gracias por su comentario y su punto de vista. Veo que compartirmos el gusto por el genio de Liverpool. Creo que su mención sobre el hacer el bien y por qué lo hacemos está analizado en el artículo, cuando refiero al pasaje de Efesios 2:8-10, sin nombrarlo, y en el que se nos urge a realizar buenas obras como consecuencia de la salvación por gracia «por medio de la fe». El asunto es que hacer buenas obras sin el contexto de la gracia salvadora, se convierte en un buen acto humano, pero que Pablo expresa no nos puede salvar, ni dar vida eterna por si misma. Alabo a quienes hacen buenas obras por su prójimo, sin motivaciones espirituales y sin la presencia de Cristo en sus vidas, pero esas obras no serán suficientes ante la presencia de Dios. Necesitamos la gracia de Cristo, y solo a Cristo y su obra en la cruz, como único medio por el cual nuestra vida adquiere un significado diferente. A consecuencia de ello y de no merecer nada, es que obramos en amor al prójimo. Si, deberíamos comprometernos más con la realidad de nuestra gente y no quedarnos de brazos cruzados. ¡Adelante!
Esteban Larrosa
«A raíz de esta experiencia de la gracia de Dios podremos salir al mundo y hacer el bien como testimonio de una vida que recibió todo sin merecer nada»
Esta frase expresa claramente la diferencia de quien HACE debido, por y desde Él, con quien «hace el bien».
La consecuencia lógica es que si tuviéramos el conocimiento, la voluntad, y el poder del bien, que es de Dios, como Él, para qué necesitaríamos a Dios?
Creo que he percibido un rasgo que evidencia este conflicto en casi todas las personas que he conocido practicantes del gnosticísmo, hinduísmo (un extraño pos modernismo), etc. Muchas de las cuales, no parecen saberlo.
Dios bendiga el ministerio de Carlitos, donde quiera que Él lo lleve. Es en esos lugares donde se necesitan manos activas motivadas por una reflexión del mismo talante.
No sé si Paul sugiere que el hombre común debe hacer el bien y punto, sin conocer la naturaleza del bien como todo hombre versado en la lectura que es McCartney. Lo que sí creo es que preocuparse por si permanecemos salvos o no, como menciona Carlos, ya fue una discusión que desde la Edad moderna hasta nuestros días ha dividido a muchos cristianos. Yo soy maestro de profesión y cuando enseño sobre cualquier tema como por ejemplo que el Sustantivo es una palabra morfológicamente variable que designa a seres y cosas, mi intención no es que se abra un debate respecto de si debo consignar a las ideas y sentimientos dentro de lo que designa un sustantivo, o solo debo incluirlas en el concepto «cosa». Esa es una reflexión innecesaria que va a generar grupos en favor o en contra de una u otra postura. Lo relevante es lo el uso que le damos al concepto. Un cómico diría que si Dios hubiese sabido que generaría tal discusión, no hubiese salvado a nadie (obviamente, en el sentido ficticio de un chiste, Dios no sabe todo).
Pero creo también que no es posible combatir el mal haciendo cosas buenas. Es como querer matar un virus sin tomar en cuenta de que los virus no viven. Al hacer el bien, combatimos las malas obras o la apatía egoísta de no hacer lo bueno; pero la maldad no se combate con acciones, la maldad es un estado de cosas, una consecuencia de estar enfrentado con Dios. Dios encerrará la maldad y la destruirá según su propósito. Nuestra misión es predicar a Cristo, esa es la mejor buena obra que debemos hacer. El amor al prójimo primeramente se debe mostrar evidenciando a Cristo o nuestras vidas transformadas por él. Para Dios, toda obra humana, por más solidaria, sacrificial o heroica que sea, solo es accesoria al Evangelio.
Las buenas obras, como los milagros de Jesús, son útiles para convocar la atención de los no creyentes; pero es el mensaje de la Cruz lo que traerá vida eterna a las vidas de los hombres. Jesús nos tildaba de siervos inútiles, no por no dar ese plus, sino por la condición humana de no ser capaz de hacer sino lo que consideramos nuestro deber. Por ello, creo que son necesarias las buenas obras como los buenos frutos de una buena planta o un buen árbol, mientras, como dice Carlos, estamos de peregrinos en este mundo.