“Aproveche el espíritu navideño para aumentar sus ventas.” Así rezaba la publicidad de un proveedor de servicios de Internet para empresas que recibí en mi casilla hace pocos días atrás, resumiendo en esa sentencia cuál es la intención del sistema en que vivimos. Se nos dice que aprovechemos la sensibilidad que produce el ambiente de las fiestas de fin de año y la proclividad a regalar presentes de las personas, motivándolas mediante las sofisticadas técnicas del marketing que le ofrecemos para que su público potencial realice un mayor número de transacciones comerciales con el objetivo de mejorar los beneficios económicos de su empresa en esta época de zafra.
No tengo nada en contra de la práctica de regalar obsequios o las celebraciones de la época – ¡A quién no le gusta dar, recibir regalos y festejar! –, esto siempre y cuando no se convierta en una locura consumista sin freno ni medida. Pero lo triste de la publicidad que citábamos al comienzo es la demostración de que lo único que le importa a la mayor parte de los comerciantes en estas fiestas, es aprovechar la circunstancia para vender y vender más, como si fuera lo central del momento, olvidando el por qué existe la Navidad.
Me pregunto: ¿No podrían quienes trabajan en este rubro de la economía utilizar la época para estimular otras cosas, más que la mera compulsión descontrolada a comprar? Por supuesto, nadie les quita el derecho a promover y mejorar el desempeño en las ventas, pero mientras realizan esto, ¿no podrían “aprovechar el espíritu navideño” para sembrar el amor al prójimo, para poner a Cristo en el centro de lo que hacemos y en fomentar un consumo medido y que honre los principios de la fe en quien vino al mundo naciendo en un humilde y pobre pesebre?
Jesús, a quien deberíamos honrar en esta conmemoración, nos recuerda a todos en este contexto: “Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lucas 12:15).
Siguiendo el eslogan publicitario que recibí: “Aproveche el espíritu navideño para poner a Jesucristo y sus principios en el centro de la celebración.”
¡Feliz Navidad para todos!
Lic. Esteban Larrosa
RTM Uruguay – Director


2 Comments
Excelentes comentarios, Dios les bendiga y que tengan un bendecido año 2014. Saludos desde Guatemala, C.A.
Claro, esto ya es un negocio como todos los demás; que aprovechando los días especiales, tales como el día de la madre, el día del padre, el día de los niños, etc. se convierten en días de negocios.
En estas fiestas de navidad y de año nuevo, no tengo la menor idea de la cantidad de dinero que se quema en pirotecnia; la mayoría de las personas no tienen la menor idea del significado de la navidad; compran regalos, comidas, que son pagados con tarjetas que créditos muchas veces, o gastado del propio aguinaldo; que después llega al fin de mes y sufren por haber gastado tanto dinero. El humilde Hijo de Dios nunca hubiera hecho esto, porque Él vino para servir, ayudando al necesitado y sobre todo al necesitado de perdón, de paz, y de vida eterna. Que el verdadero espíritu navideño sea el de adorar a Cristo nuestro Salvador.