Por: Ps. Graciela Gares
Parte 1:
Parte 2:
Parte 3:
Una modalidad de turismo poco común pero atrayente y en pleno auge es peregrinar a sitios donde ocurrieron tragedias o desastres. También se conoce como “turismo de duelo u oscuro”. Supone visitar lugares asociados a momentos trágicos de la historia humana. Si bien en general las agencias de viajes no lo promocionan, el interés público por este producto turístico existe y crece.
EL VALLE DE LAS LÁGRIMAS
Debido a la producción cinematográfica reciente y muy premiada, “La sociedad de la nieve”, de Juan Antonio Bayona, volvió a cobrar notoriedad la tragedia y milagro de Los Andes, que rememora el accidente de un avión uruguayo hace 50 años, donde murieron la mayoría de los viajeros, sobreviviendo sólo 16. En el sitio del suceso, en plena cordillera andina, quedan restos del avión parcialmente calcinados y una sencilla cruz de hierro en un montículo de piedras/rocas, en memorial de los fallecidos. Quizá pocos conozcan que ello constituye un objetivo turístico.
Varios de los supervivientes han vuelto al Valle de las Lágrimas en múltiples ocasiones, a veces acompañados de miembros de sus propias familias o de familiares de los fallecidos. Pero además, el camino a través del cual los sobrevivientes volvieron al contacto con la civilización en 1972, suele ser recorrido año tras año por personas ajenas al episodio, de distintas nacionalidades y generaciones.
Una de las empresas que ofrece esta propuesta turística propone un trekking o caminata por entornos naturales difíciles hacia el corazón de la Cordillera de los Andes, al llamado “Valle de las lágrimas”, conducido por guías y coordinadores de montaña experimentados, para llegar adonde ocurrió -según expresan-, uno de los mayores milagros de la aviación uruguaya y mundial.
Turistas de distintas partes del mundo como España, Alemania, Israel, Canadá, Estados Unidos, México, Japón y Uruguay realizan la travesía a ese lugar montañoso e inhóspito en verano, entre diciembre y abril, en un programa de 5 días que demanda aclimatación previa a la altura. A caballo o en caminata deben sortear un río y varios arroyos. Pernoctan en carpas o al aire libre en plena cordillera. Ascendiendo 2700 mts., se encuentran con la cruz y el memorial de los caídos.
Es incuestionable el potencial para la reflexión que encierran sitios como éste. ¿Qué nos motiva a los humanos a realizar estas formas atípicas de turismo? ¿Aventura, reflexión, cobrar valor frente a otras dificultades de la vida, revalorizar asuntos, desprenderse de la materialidad imperante en la sociedad de consumo, o descontaminarse de lo superfluo? Quizá un poco de todo ello.
Los promotores expresan que no es un paseo turístico, sino un viaje al interior de un mismo. Afirman que mientras se camina, se contempla y reflexiona sobre esta increíble historia de héroes, acerca de los que quedaron en la montaña y también los que pudieron salir, se rescatan lecciones de valor, supervivencia y fuerza espiritual.
Sin dudas que el valor de la vida humana, la fuerza de la esperanza y la fe, es decir la dimensión espiritual del hombre, y el amor y cuidado de unos por otros encarnados en la llamada “sociedad de la nieve”, no parecen estar muy a flor de piel en las sociedades actuales materialistas e individualistas. Y algunos sienten que las re-descubren volviendo a la montaña. Porque no han encontrado la fuente de tales valores en Dios.
Quienes decidimos entregar nuestras vidas a Dios tenemos una fuente permanente de esos valores dentro nuestro, producidos por el Espíritu suyo que Dios hizo habitar en nosotros. No tenemos que peregrinar lejos para encontrarlos e inspirarnos. Dios produce a diario en nosotros amor, benignidad, bondad, fe, paciencia y demás frutos de su Espíritu. (Gálatas 5: 22)
ROBBEN ISLAND
El líder de la lucha anti-apartheid (anti-racismo) Nelson Mandela pasó 27 años privado de su libertad, en prisiones infames. Liberado en 1990 alcanzó la Presidencia de su país. Treinta décadas después, la prisión de Robben Island en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), donde Mandela transcurrió 18 años de su vida, recibe anualmente miles de visitantes, habiendo sido declarada Patrimonio Histórico de la Humanidad por UNESCO en 1999.
En un tour catalogado de “conmovedor” por quienes participan, los visitantes son llevados a observar las celdas y la cantera de piedra caliza donde los prisioneros realizaban trabajos forzados. Muchos de quienes visitan el sitio desean honrar la memoria de Mandela, quien fue desterrado a esa siniestra prisión.
El lugar se considera un símbolo del triunfo del espíritu humano sobre la adversidad, la injusticia, la opresión política y luego la reconciliación. Sería acertado decir que allí se forjó el perfil de Mandela que luego lo llevaría a la presidencia de su país, instaurando un primer e inédito gobierno multi-racial.
Pero también debemos reconocer que aunque Robben Island aún exista para denunciar la barbarie del racismo, hoy día la discriminación racial subsiste, aunque adopte otros rostros: contra los migrantes, los judíos o cualquier otro prójimo.
AUSCHWITZ
Otro sitio de triste memoria que es objeto de peregrinaciones turísticas es el complejo del campo de concentración y exterminio alemán nazi en Polonia. Allí murieron más de 1 millón de personas, hombres, mujeres y niños, en su mayoría judíos, pero también intelectuales polacos, gitanos, prisioneros de guerra y disidentes políticos. Funcionó entre 1940 y 1945 y ha quedado preservado como recordatorio de crímenes de guerra y crueldad humana. También este sitio infame fue declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad por UNESCO en 1979.
Las excursiones a este lugar cuestan unos 39 euros, con traslados de ida y vuelta desde Croacia en minibús, incluyendo visitas guiadas a los barracones que albergaron a miles de prisioneros, a los restos de crematorios y también a salas de exhibición de objetos y pertenencias que por sí solos hablan de la tragedia: montañas de anteojos, zapatos, cepillos dentales de las víctimas.
¿Qué poder atrayente puede tener el mayor sitio de asesinatos en masa de la historia?
Auschwitz recibe alrededor de un millón de visitas al año en el entendido que recordar lo ocurrido es un arma fundamental para luchar contra el odio, el antisemitismo, la xenofobia (odio a los extranjeros) y el racismo. Está claro que a los seres humanos nos hace bien recordar y para ello revisitar sitios. Dicen que recordar, es volver a pasar por el corazón. Por tanto, estas peregrinaciones tienen mucho que ver con el mundo interior de quienes las practican. Es bueno tomar conciencia de lo que los seres humanos somos capaces de hacer y de soportar. Y las personas que cayeron en esos sitios de desastre como víctimas de la barbarie son dignas de recuerdo respetuoso y que sus historias no caigan en el olvido.
¿Pero acaso recordar nos protege para que a largo plazo hechos similares no vuelvan a ocurrir? Ucrania, Gaza, Haití, Congo y otros conflictos actuales del planeta lo desmienten.
La Biblia afirma que “el corazón humano es lo más engañoso que hay y extremadamente perverso” (Jeremías 17: 9 – 10) y añade que las personas no logran conocer su propio corazón. Continúa diciendo que solo el Ser que nos creó “investiga todos los corazones y examina las intenciones secretas”.
En la antigüedad, esto llevó al rey David de Israel a exclamar: “crea en mí oh Dios un corazón limpio y renueva un espíritu fiel dentro de mí” (Salmos 51: 10).
Y como había entendido bien la condición humana, pedía: “Libra a tu siervo de pecar intencionalmente. No permitas que estos pecados me controlen”. (Salmos 19:12 – 13)
¡Cómo cambiaría la historia de la humanidad si cada gobernante del planeta imitara a David pidiendo a Dios que le quite su corazón de piedra, y le otorgue un corazón sensible a las órdenes de su Creador!
TITANIC
El transatlántico de lujo Titanic partió de Inglaterra con destino a Nueva York en 1912. Dos días antes de llegar a su destino naufragó perdiéndose 1.500 vidas. Estuvo 73 años en el fondo del océano Atlántico, sin que nadie supiera su ubicación. Descubiertos sus restos en 1985, han sido visitados por casi 300 personas, mientras permanece sepultado en aguas cerca de Canadá.
Los viajes turísticos para ver los restos del Titanic se reconocen como una aventura fantástica, peligrosa e insegura, cuyo costo puede oscilar en U$S 250.000 por persona. Es preciso descender a 3.800 mts. de profundidad, donde existen corrientes de agua que pueden atorar cualquier nave y el final predecible sería la muerte.
Amantes de las profundidades marinas, del buceo y fanáticos de la historia del Titanic se sumergen para visitarlo aún a sabiendas que están arriesgando sus vidas. La confirmación de ello fue la suerte corrida por el sumergible de fibra de carbono Titán en junio de 2023, donde murieron sus 5 ocupantes, a raíz aparentemente de una implosión de la nave.
¿Qué atractivo puede tener para la mente y aún más para el alma humana sumergirse en la oscuridad del océano para ver vestigios oxidados de un barco hundido?
Testimonio de un visitante respecto al Titanic: “es un pedazo de historia que descansa en la oscuridad, como testigo de la tragedia, la ambición y el error humanos. Pasaron ya 110 años pero los humanos seguimos fascinados con su historia.” (alanxelmundo)
La historia del barco refiere que un camarero al cargar el equipaje antes de zarpar habría dicho que ni Dios podría hundir al Titanic. Otros atribuyen a alguno de sus propietarios la afirmación de que por sus características de construcción y compartimientos herméticos era insumergible. En suma, el recuerdo de esta nave se asocia a la soberbia humana y sus restos tal vez quieran recordarnos verdades bíblicas:
“El altivo será humillado, pero el humilde será enaltecido”. (Proverbios 29:23)
“Al fracaso lo precede la soberbia humana, a los honores los precede la humildad”. (Prov. 18:12)
“Humíllense pues, bajo la poderosa mano de Dios”. (1 Pedro 5: 6)
Da pena pensar que algunos fanáticos invierten fortunas y arriesgan sus vidas tras las ruinas del Titanic no obteniendo más sabiduría para sus vidas, salvo poder decir que realizaron la hazaña de sumergirse en las entrañas del océano.
Ps. Graciela Gares Participa en la programación de RTM Uruguay que se emite por el 610 AM – Columna: “Tendencias” – Lunes 21:00 h

