«¿Por qué no puedo controlar mi ira, dejar de comer en exceso o dejar de gastar mi tiempo en internet? ¿Por qué sigo cayendo en las mismas tontas tentaciones?». Detener las malas decisiones en el presente nos ayudará a convertirnos en mejores personas, y hará que nuestro yo del futuro nos agradezca las buenas decisiones tomadas.

