Cuántas veces como jóvenes nos vemos tentados a seguir las corrientes de este mundo, alejándonos así de nuestro propósito como hijos de Dios, al punto de llegar a enfriar nuestro corazón, y dejar de ser «apartados para Dios». Qué peligroso aún cuando estas corrientes se filtran en nuestras iglesias, haciendo una vez más, lo que no agrada a Dios. En este programa queremos mencionar formas prácticas para lograr no caer en la tentación, para no caer de lleno en lo que «no conviene» como menciona Pablo en su primera carta a los corintios. Y como Pablo también le dice a Timoteo en su primera carta, ¡queremos que huyas! Para así, lograr hacer las cosas a la manera de Dios.

