A finales de los aรฑos noventa, terminando el siglo XX se hablaba mucho sobre la supervivencia de la literatura infantil diciendo que con las nuevas tecnologรญas, con las nuevas tendencias que estaban ocurriendo, no habรญa manera de enganchar a la gente mรกs joven en la lectura en forma constante de libros que pudieran ser voluminosos para la cultura del momento en que todo lo visual estaba imperando.
Sin embargo, apareciรณ entre otras obras una serie, una saga que enganchรณ a todo el mundo adolescente y juvenil y los puso a leer obras que uno decรญa: โVaya, los jรณvenes sรญ podรญan leer esoโ. Y estamos hablando de Harry Potterโฆ

